Tras casi un año libres de COVID, el pasado enero tuvimos que enfrentarnos al virus. Ha sido un mes muy duro en el que hemos tenido que ser muy fuertes emocionalmente para salir adelante y prestar el apoyo que los residentes necesitaban.

A los dos días de iniciarse el brote en el centro, el Director Técnico, José Alfonso Nicolás también resultó positivo, y fue en ese momento cuando decidió quedarse a vivir en la planta COVID y confinarse con los residentes positivos en una habitación del centro para así poder llevar a cabo sus labores de gestión y además, colaborar como enfermero de la planta.

Un acto de valentía en el que más allá de la profesionalidad, claramente demostrada, nos ha mostrado su humanidad y su implicación para/con los residentes.

Juntos, todo el equipo de El Amparo ha salido adelante, y ha recibido el apoyo incondicional de residentes y familiares, lo cual resulta muy reconfortante tras todo lo acontecido. Por ello, desde aquí agradecer las muestras de cariño y el apoyo recibido.