Este año, nos llena de alegría y gratitud celebrar un hito muy especial: ¡el 40º aniversario de nuestra querida Residencia El Amparo! Cuatro décadas dedicadas al cuidado, bienestar y felicidad de nuestros residentes, guiados siempre por la responsabilidad del servicio y atención a nuestros mayores. Este logro no es solo nuestro, sino de todos aquellos que, con su esfuerzo y dedicación, han sido parte de este viaje de fe y cariño.

Para conmemorar este acontecimiento tan significativo, organizamos un evento lleno de emociones y bendiciones, en el que compartimos juntos la alegría de esta gran familia que somos. Nos acompañaron residentes, familiares, personal de la residencia y autoridades que han sido testigos del crecimiento y la transformación de nuestro hogar. Tuvimos el honor de recibir la visita del reverendísimo Sr. Obispo D. José Manuel Lorca Planes, quien nos ofreció una preciosa Eucaristía, elevando nuestras oraciones por todos los que han pasado por nuestra residencia, y nos regaló palabras de aliento y bendición para seguir adelante en la misión de cuidar y servir con amor cristiano.

El evento comenzó con una cálida bienvenida para las autoridades y visitantes en nuestras instalaciones, seguida de la Santa Misa en nuestra acogedora capilla, un momento de profunda espiritualidad que nos unió en oración y gratitud. Posteriormente, nuestro director técnico, el secretario de la Junta de Gobierno y la Directora General de Personas Mayores compartieron anécdotas, recuerdos y agradecimientos por tantos años de labor. Fue un momento para rememorar cómo ha evolucionado nuestra residencia, desde sus inicios hasta convertirse en el lugar moderno y lleno de vida que es hoy, con el firme compromiso de ofrecer una atención humanizada y de calidad, guiada por los valores basados en el modelo de la ACP.

Uno de los momentos más emocionantes de la jornada fue el homenaje a nuestra querida residente, Isabel Linares, quien recientemente falleció a sus 90 años. Su esposo, Antonio, nos dedicó unas palabras cargadas de cariño y gratitud, destacando la dedicación y el espíritu de familia que reina en nuestro centro. Sus palabras tocaron profundamente los corazones de todos, recordándonos la importancia de estar juntos, de cuidar con amor y de ser luz en las vidas de nuestros mayores.

La celebración culminó con un brindis lleno de alegría y un almuerzo especial preparado con esmero por nuestras cocineras y voluntarias. Fue un momento de unión, en el que compartimos risas, historias y, sobre todo, el reconocimiento al invaluable trabajo que realiza cada miembro de nuestro centro. Este evento no solo fue un recordatorio de lo que hemos logrado, sino también una renovación de nuestra misión: seguir siendo un hogar lleno de amor, fe y dedicación para todos nuestros residentes.

Desde nuestra Residencia El Amparo, queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todos los que han sido parte de esta maravillosa historia de servicio a los mayores con amor. Gracias por caminar junto a nosotros en este camino de cuidado y acompañamiento. Con la bendición de Dios, esperamos seguir celebrando juntos muchos más años de vida, de aprendizaje y de amor cristiano.

¡Por muchos más aniversarios llenos de amor y dedicación!