Hace 30 años, el Padre Joséico y Dña. Clotilde Martínez Boíx, sembraron y configuraron lo que era una idea en sus corazones generosos, aportaron valores evangélicos y con escasos recursos y la ayuda altruista de innumerables personas fraguaron lo que hoy es un gran proyecto consolidado.

Atrás quedan años de esfuerzo e ilusión que han llevado a esta residencia a situarse entre las más conocidas y reconocidas de la Región. Desde sus comienzos hemos sido testigos de grandes cambios y transformaciones, de mejoras y remodelaciones de las instalaciones, adaptándolas a los requisitos exigidos por la Comunidad Autónoma para su acreditación y posterior concierto de plazas con el IMAS.